Portales introduce Festival Asalto en un tipo de espacio que normalmente queda fuera del recorrido público de un festival: las comunidades de vecinos.
Precisamente por ello, los portales no se plantean como espacios de visita pública. El proyecto pone en primer plano a las comunidades y el proceso compartido, evitando convertir los lugares de residencia en una atracción.
La dimensión pública del proyecto se construirá a través de su documentación: fotografías, materiales de trabajo, relatos y registros de los encuentros permitirán compartir posteriormente lo sucedido sin alterar la intimidad cotidiana de los edificios participantes.
Así pues, paralelamente a las intervenciones se desarrollará un proceso de documentación audiovisual y gráfica que recogerá no solo los resultados finales, sino también los encuentros, conversaciones y experiencias surgidas durante el proyecto.
El interés de Portales no reside únicamente en las obras terminadas, sino también en las historias que atraviesan cada edificio, en las formas de convivencia que se construyen cotidianamente y en las relaciones que emergen a través del encuentro entre artistas y comunidades vecinales.
Esta documentación permitirá presentar el proyecto durante el Festival Asalto y construir una memoria compartida de un proceso que comenzó antes de la apertura oficial del festival.




