Cada recorrido puede revelar pequeños tesoros escondidos en la rutina diaria: el vuelo de las aves al atardecer, jardines inesperados en balcones y solares vacíos, gatos observando desde ventanas, mariposas junto a las vías del tranvía o diminutos seres que habitan rincones invisibles. La ciudad respira y evoluciona a través de todas esas formas de vida que conviven con nosotros.
En esta edición, seis artistas han explorado los ecosistemas urbanos desde una mirada sensible y creativa. Esta es una edición especial que se completa con una exposición en el Espacio Joven Fundación Ibercaja (por el 150 aniversario de la entidad) donde podemos descubrir el proceso de trabajo de estos creadores. Además, entre noviembre y diciembre, algunos de los artistas participantes en Parada Asalto compartirán sus experiencias y procesos creativos a través de encuentros y impartirán una serie de talleres artísticos, ampliando el proyecto y acercándolo a la ciudadanía.
Adicionalmente, este año se amplía la intervención del artista Javier Garanto, quien, además de intervenir en la parada de Fernando el Católico, trasladará su universo creativo al Community Wall de Ibercaja Joven. Ambas obras establecerán un diálogo entre dos espacios y contextos diferentes, ampliando la experiencia de Parada Asalto más allá de las marquesinas.

Las flores ocupan un lugar extraño dentro de nuestras ciudades. Crecen en jardines diseñados, pero también aparecen entre las grietas del asfalto, junto a una carretera, en una maceta o en cualquier pequeño espacio donde encuentran las condiciones para hacerlo.
Las flores que represento parten de esa contradicción: son elementos delicados y efímeros, asociados a la naturaleza, pero también una forma de hablar de nuestra manera de habitar los espacios urbanos.
Pintarlas es detener la mirada sobre aquello que normalmente pasa desapercibido. Cada flor es un pequeño acontecimiento: aparece, transforma un lugar durante un tiempo y desaparece dejando una huella. Habla de fragilidad, resistencia, transformación y adaptación; de la capacidad de la vida para encontrar un lugar incluso allí donde aparentemente no debería existir.

La ciudad está llena de vida que sucede al mismo tiempo, a distintas escalas y, muchas veces, de forma silenciosa. Entre las ramas, en los parques o en el agua, multitud de seres participan en una red que hace que el ecosistema urbano funcione.
¿Qué vemos cuando dejamos de mirar la ciudad solo desde nuestra perspectiva? Aparecen relaciones y procesos que parecen invisibles, pero que son esenciales para mantener este equilibrio. Cada parada es una invitación a detenerse, mirar un poco más alrededor y reconocernos como parte del conjunto. Cuando cuidamos la ciudad y a quienes la habitan, también nos cuidamos a nosotros mismos.

Ecosistemas urbanos explora las riberas del Ebro como un espacio de encuentro entre naturaleza y ciudad. La serie reúne escenas inspiradas en la flora, la fauna y el imaginario de las riberas del Ebro, junto a actividades cotidianas como pasear, recorrer el río en bicicleta, navegar en piragua o disfrutar del paisaje. Elementos emblemáticos de Zaragoza se integran en las composiciones, reforzando el vínculo entre el patrimonio urbano y su entorno natural.
Al mismo tiempo, las ilustraciones transforman la propia parada del tranvía en un pequeño oasis urbano, un espacio más amable donde la naturaleza se hace presente y da lugar a un ecosistema propio. A través de un lenguaje visual de colores vibrantes y formas sintéticas, la serie invita a habitar este paisaje compartido.

En este territorio de ladrillos, vidrio y asfalto, que vamos haciendo a la medida de nuestras necesidades, otros seres pueblan el día y la noche: los que ya estaban aquí, los que trajimos, los que llegaron y se adaptaron, los que están de paso y también las existencias fugaces de los que lo intentaron sin éxito.
Plantas, mamíferos, aves, insectos, hongos, etc., expertos en resiliencia y sinantropía, conviven con los humanos. En las turbias aguas del Ebro se confunden, se mezclan y, ojalá pudiera decir, desaparecen nuestros rastros y los suyos.

¿Qué pasa cuando empezamos a mirar la ciudad de otra manera?
La ciudad está llena de elementos que conviven sin que apenas nos demos cuenta: árboles, animales, raíces, objetos, calles, personas... Quise reunirlos y jugar con ellos como si fueran los ingredientes de un collage.
La poesía fue el hilo que me ayudó a conectarlos y darles significado. En concreto, los versos de Mary Oliver y Ana Pérez Cañamares me hicieron pensar en cómo vivimos la ciudad: en lo que buscamos, lo que necesitamos y lo que nos conecta con la naturaleza que la habita. A partir de ahí empecé a experimentar con las imágenes, lo que me llevó a cuatro escenas simbólicas que abren preguntas y reflexionan sobre nuestra relación con la ciudad.

Ecosistemas urbanos explora las riberas del Ebro como un espacio de encuentro entre naturaleza y ciudad. La serie reúne escenas inspiradas en la flora, la fauna y el imaginario de las riberas del Ebro, junto a actividades cotidianas como pasear, recorrer el río en bicicleta, navegar en piragua o disfrutar del paisaje. Elementos emblemáticos de Zaragoza se integran en las composiciones, reforzando el vínculo entre el patrimonio urbano y su entorno natural.
Al mismo tiempo, las ilustraciones transforman la propia parada del tranvía en un pequeño oasis urbano, un espacio más amable donde la naturaleza se hace presente y da lugar a un ecosistema propio. A través de un lenguaje visual de colores vibrantes y formas sintéticas, la serie invita a habitar este paisaje compartido.
En está edición 2026, Parada Asalto amplía sus espacios de intervención y encuentro en colaboración con Espacio Joven Fundación Ibercaja, donde se presentan varias propuestas que permiten acercarse a la creación desde diferentes perspectivas: Parada Asalto (intervención en parada de tranvía), Artista (intervención de Javier Garanto en el centro Espacio Joven) y Exposición del Proceso Creativo de artistas que participan en la edición 2026 (muestra en Show Room Espacio Joven). Además, algunos de los artistas participantes de la edición 2026 de Parada Asalto realizan una serie de talleres en el propio centro.