La intervención consistió en una acción plástica sobre el antiguo kiosco del parque, realizada por los artistas de Andar de Nones. A partir de motivos inspirados en los colores y las emociones que trasmite la naturaleza, las miradas singulares de este colectivo transformaron el espacio en una pieza vibrante que ofrecía al público una ventana directa al universo subjetivo y expresivo de sus creadores.
La acción contó con la mediación de Gejo Boce y Cayotiko, artistas con amplia experiencia en contextos de diversidad intelectual, que guiaron el proceso creativo y acompañaron la ejecución.



